Un verano
más, un verano más al que le digo adiós, por desgracia, del que ahora me arrepiento
por no haberlo aprovechado más, en el que muchas noches, tardes, mañanas he
llorado, he llorado por una persona que no merece la pena y lo ha demostrado y
ahora que ha acabado el verano es cuando me doy cuenta de que tendría que haber
utilizado el daño como una ayuda para hacerme más fuerte. Dicen que más vale
tarde que nunca, espero que sea así, aunque sea tarde y no lo haya hecho estos
meses lo voy a hacer ahora, hasta puede que me venga mejor salir adelante
ahora. Voy a olvidarlo, voy a conocer a más gente, voy a tener la vida que
siempre he querido y por mucho que la gente me lo quiera arrebatar no lo haré y
cuando llegue a lo más alto, porque lo voy a hacer, se va arrepentir de no
haberme valorado antes, eso es lo que más duele, lo sé de primera mano. Pero voy
a dejar de hablar de él, porque así lo de olvidarle mal. Todo va a cambiar,
esas personas que me dejaron en la mierda, que se rieron de mí, que me dejaron
sola se van a dar cuenta de lo que han perdido, porque puedo ser buena, pero
también mala y por lo que he visto lo de ser malo está de moda y a la gente le
va bien. Viendo que yo he sido la mejor persona que he podido ser, con todo el
mundo, hasta con gente que no se lo merecía, me he dado cuenta que eso no sirve
de nada y ¿sabéis? Se acabó la niña buena que no dice nada, que siempre se
traga sus palabras y con la que todos se quedan. Sé que me va a costar, cambiar de un día para
otro no es tan fácil como uno piensa, lo sé, pero lo voy a intentar, con todas
mis ganas, voy a ser feliz y es una promesa que no pienso romper.
domingo, 15 de septiembre de 2013
martes, 10 de septiembre de 2013
Y cuando crees que todo está bien, adiós, adiós a las sonrisas, adiós a la felicidad, adiós a tener ganas de todo... La vida pasa muy rápido y no sabemos aprovechar lo que tenemos, yo lo tuve y pasé los días preocupándome por si se iba en vez de cuidarlo y al final se fue. Se fue sin decir nada, sin avisar, siemplemente ni me miró cuando me vio por la calle, como si no hubiera habido nada entre nosotros, como si yo fuera alguien más... a lo mejor es que no fui especial, a veces pienso que no soy especial para nadie, si alguien dice lo contrario es para no hacerme sentir mal. Rebobino en el tiempo y me recuerdo, recuerdo el día en el que, bueno, intenté compensar el dolor psicológico con el físico, intenté olvidar todo lo de mi cabeza con unas rajas en el brazo y, bueno, luego pensé que era una tontería, pero hay veces que todo se viene encima, que no sé qué hacer, qué es mejor o peor para mí y siempre, SIEMPRE, elijo lo peor. No sé, creo que mi misión en la vida, simplemente, es jodermela, querer que acabe con ella, sentirme atada de manos y pies, sentir que no puedo hacer nada para cambiar las cosas a bien, ver cómo todo lo malo viene y no poder esquivarlo y que cuando viene lo bueno, se me escapa de las manos, se me da de lujo dejarlo pasar, no sé ver una oportunidad delante de mis ojos, no sé apreciar lo bueno que viene y lo dejo ir, dejo que todo se me venga encima, que su recuerdo me agobie, me raje todo en mi interior, me mate por dentro, me haga sufrir... ¿y qué es lo único que hago? Quejarme, escribirlo, pero no olvidalo, no sonreir, no ser feliz. Necesito a alguien que me enseñe a olvidar, a pareciar, a querer, a saber cómo es ser querido, a ser feliz, siemplemente a tener una vida que merezca la pena vivir.
viernes, 6 de septiembre de 2013
Carta para Él.
Te echo de menos. Sé que tú ya has rehecho tu vida, bueno, no creo que nunca se derrumbase, por lo menos no como a mí. Crees que para ambos fue algo pasajero, puede que para ti sí, pero te aseguro que para mí no. Me has hecho la persona más feliz, pero también la más triste del mundo. No soy capaz de pasar ni un solo día sin recordar todos los buenos momentos a tu lado, pero también los malos, el día después de todo, yo solo parecía una muerta por el mundo de los vivos. Jamás creí que llegase a estar así, que me derrumbase de esta manera, que no sería capaz de vivir sin pensar en ti, sin llorar por ti. Aún me sigo preguntando qué hice mal, qué tiene ella que no tenga yo. Ya no pido que me quieras, simplemente que no apartes la mirada por la calle como si mo hubiese pasado nada, como si entre tú y yo nunca hubo... nada. Duele, duele mucho y más duelen las lágrimas que derramo por ti, sabiendo que tú ni te acuerdas de mí. Mil veces he pensado en hablarte, en decirte todo lo que me hiciste sufrir, o simplemente para saber cómo estás, si te va bien, para desearte suerte con todo, para decirte que espero que seas feliz. Yo sin ti no lo consigo, pero espero que algún día lo logre, aunque ahora me parece muy complicado. Lo he intentado todo, hasta el "un clavo saca otro clavo", pero ha salido mal, fatal. Ya no sé qué más hacer, no sé cómo sacarte de mi cabeza, ni cómo quitarme las ganas de intentar arreglarlo todo, si no lo hago, si no lo arreglo es porque sé que por tu parte nada será como antes, pero si por mí fuera, volvería a hacerte sonreír y reír como la primera vez. No sé, todo ha cambiado y me da pena, que después de todo ni seamos capaces de mirarnos a la cara, es triste, me siento mal. Te echo de menos.
sábado, 23 de febrero de 2013
Todos queremos un cuento de hadas, una historia de amor en la que todo salga bien, en la que encontremos a nuestro príncipe o princesa, en la que nos sintamos queridos, pero no es así, vivimos en una sociedad en la que 'Te quiero' se dice con facilidad, a cualquier persona y sin sentirlo, en la que es muy fácil hacer daño a la persona que te quiere de verdad. Él es de esos típicos chicos en los que no se puede confiar, él me ha hecho daño, él me ha hecho y me hace sufrir. Me dijo te quiero, me dijo que era yo, que era especial y ¿qué me queda ahora? Tan solo un recuerdo de tan solo palabras, palabras que hicieron amar, palabras que eran mentiras, mentiras que ahora duelen, que se clavan como cuchillos, cuchillos que te rajan la piel, que te rajan la garganta, que se te clavan en el corazón. Debería olvidarme de él, debería no pensar en él, pensar en otra persona, pero no sé si podría hacerlo. Cada cosa que me pasa me recuerda a él, cada cosa que me dicen me recuerda a él, cada película que veo me recuerda a él, cada canción que escucho me ruerda a él, todo me recuerda a él y sé que no puedo hacer nada al respecto. Ahora mismo si un chico me quiere conquistar tiene el listón alto, tiene que decirme y hacerme sentir lo mismo que hizo él, pero sin que sea mentira, sin que al final de todo me abandone, se vaya con todo lo que le he dado, que se vaya siendo feliz y dejándome a mí como una mierda. Sé que al final de mi camino de sufrimiento encontraré a una persona que busque lo que busco yo, pero también sé que para eso falta mucho y eso es lo que me jode, no me vendría mal poder sonreír un poco, ser feliz un rato, poder reír con ganas y no intentando aparentar estar bien. Después de todo sé que cortarse las venas no ayuda, dicen que sí, pero os puedo asegurar de que no, que eso no sirve para nada porque una vez que cura, tu cabeza sigue machacando, cualquier daño psicológico siempre es mayor que un daño físico, no lo digo sin saber, lo digo por experiencia. Me hacen gracia esas típicas personas, que quieren ir dando pena, diciendo que su vida es una mierda y tienen 11 años. Cierto que yo no soy mayor, que tampoco puedo hablar de madurar porque soy la persona más inmadura de este mundo, porque me gusta disfrutar de la vida, que siempre nos fijamos en lo malo, pero hay muchas cosas buenas. Yo tengo a mis padres, discuto con ellos, sí, pero sé que si algo malo me pasa los tendré ahí. Tengo a mi familia, a mis primos, que se meterán mucho conmigo, pero me han demostrado que en los momentos duros están aquí conmigo. No puedo decir que tenga miles de amigas, pero te puedo decir que las 4 que tengo siempre van a estar aquí y que yo jamás las dejaría ir. No soy una chica popular, ni lo más cercano a eso, yo conozco a todo el mundo, pero nadie me conoce a mí y en cierto modo me gusta que sea así, nunca he sido una niña que llame la atención, prefiero vivir en la sombra. He mencionado a mi familia, a mis padres y a mis amigas y aún me faltan dos cosas que me hacen feliz. Una de ellas es escribir, si estás leyendo esto verás que es verdad, me encanta escribir, ya sea sobre mi vida o mis sentimientos o alguna novela para entretener a la gente. Y mi última pasión es la música, la música me ha salvado de muchas cosas, cosas que podría haber hecho cuando estaba baja de ánimos, pero la música, mi fiel compañera, siempre ha estado ahí para subirmelo y esto conlleva a mi grupo favorito, cinco chicos a los que todo el mundo critíca, pero a los que millones de chicos/as adoramos, queremos y amamos. Esos cinco chicos y sus tonterías me hacen sonreír en los momentos más difíciles y mucha gente se mete conmigo porque me gustan, me dicen que soy una cría, pero ellos me enseñaron a que no me tengo que dejar pisotear por nadie, que tengo que perseguir mis sueños y que la enviada de la gente es lo que me debe alimentar para no parar nunca.
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