viernes, 6 de septiembre de 2013

Carta para Él.

Te echo de menos. Sé que tú ya has rehecho tu vida, bueno, no creo que nunca se derrumbase, por lo menos no como a mí. Crees que para ambos fue algo pasajero, puede que para ti sí, pero te aseguro que para mí no. Me has hecho la persona más feliz, pero también la más triste del mundo. No soy capaz de pasar ni un solo día sin recordar todos los buenos momentos a tu lado, pero también los malos, el día después de todo, yo solo parecía una muerta por el mundo de los vivos. Jamás creí que llegase a estar así, que me derrumbase de esta manera, que no sería capaz de vivir sin pensar en ti, sin llorar por ti. Aún me sigo preguntando qué hice mal, qué tiene ella que no tenga yo. Ya no pido que me quieras, simplemente que no apartes la mirada por la calle como si mo hubiese pasado nada, como si entre tú y yo nunca hubo... nada. Duele, duele mucho y más duelen las lágrimas que derramo por ti, sabiendo que tú ni te acuerdas de mí. Mil veces he pensado en hablarte, en decirte todo lo que me hiciste sufrir, o simplemente para saber cómo estás, si te va bien, para desearte suerte con todo, para decirte que espero que seas feliz. Yo sin ti no lo consigo, pero espero que algún día lo logre, aunque ahora me parece muy complicado. Lo he intentado todo, hasta el "un clavo saca otro clavo", pero ha salido mal, fatal. Ya no sé qué más hacer, no sé cómo sacarte de mi cabeza, ni cómo quitarme las ganas de intentar arreglarlo todo, si no lo hago, si no lo arreglo es porque sé que por tu parte nada será como antes, pero si por mí fuera, volvería a hacerte sonreír y reír como la primera vez. No sé, todo ha cambiado y me da pena, que después de todo ni seamos capaces de mirarnos a la cara, es triste, me siento mal. Te echo de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario