Un verano
más, un verano más al que le digo adiós, por desgracia, del que ahora me arrepiento
por no haberlo aprovechado más, en el que muchas noches, tardes, mañanas he
llorado, he llorado por una persona que no merece la pena y lo ha demostrado y
ahora que ha acabado el verano es cuando me doy cuenta de que tendría que haber
utilizado el daño como una ayuda para hacerme más fuerte. Dicen que más vale
tarde que nunca, espero que sea así, aunque sea tarde y no lo haya hecho estos
meses lo voy a hacer ahora, hasta puede que me venga mejor salir adelante
ahora. Voy a olvidarlo, voy a conocer a más gente, voy a tener la vida que
siempre he querido y por mucho que la gente me lo quiera arrebatar no lo haré y
cuando llegue a lo más alto, porque lo voy a hacer, se va arrepentir de no
haberme valorado antes, eso es lo que más duele, lo sé de primera mano. Pero voy
a dejar de hablar de él, porque así lo de olvidarle mal. Todo va a cambiar,
esas personas que me dejaron en la mierda, que se rieron de mí, que me dejaron
sola se van a dar cuenta de lo que han perdido, porque puedo ser buena, pero
también mala y por lo que he visto lo de ser malo está de moda y a la gente le
va bien. Viendo que yo he sido la mejor persona que he podido ser, con todo el
mundo, hasta con gente que no se lo merecía, me he dado cuenta que eso no sirve
de nada y ¿sabéis? Se acabó la niña buena que no dice nada, que siempre se
traga sus palabras y con la que todos se quedan. Sé que me va a costar, cambiar de un día para
otro no es tan fácil como uno piensa, lo sé, pero lo voy a intentar, con todas
mis ganas, voy a ser feliz y es una promesa que no pienso romper.
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